Un
fertilizante es un tipo de sustancia o denominados nutrientes, en formas
químicas saludables y asimilables por las raíces de las plantas, para mantener y/o incrementar el contenido de estos
elementos en el suelo. Se utilizan para aumentar la producción, reponer y
evitar deficiencias de nutrientes y propender al mejoramiento sanitario de las
plantas.
- · Fertilizantes orgánicos
Se trata de los estiércoles,
composta, basuras fermentadas, turba, guano, humos de lombriz, etc. Su acción es
lenta, pues proporcionan nitrógeno a medida que las bacterias los descomponen.
- · Ácidos húmicos
Hay un tipo de abono un tanto
desconocido para el aficionado, los llamados ácidos húmicos. Son muy bueno. Su
presencia es líquida o sólida.
- · Fertilizantes químicos
Generalmente son de acción
rápida y estimulan el crecimiento y vigor de las plantas cuando se aplican. Estos
fertilizantes se agrupan en diversos tipos según las sustancias que
proporcionan:
- Nitrogenados
- Fosfóricos
- Potásicos
- Complejos
- Binarios
- · Fertilizantes de lenta liberación
Los fertilizantes de lenta
liberación se comercializan como abonos granulados, barritas y pastillas. Se
trata de abonos que, como su nombre indica, sueltan los elementos fertilizantes
que contienen (Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Magnesio...) poco a poco, a lo
largo de al menos 3 meses.
- · Fertilizantes líquidos
Se mezclan con el agua de
riego. Para macetas son muy apropiados los fertilizantes líquidos. Un poco cada
15 días durante los meses de mayor actividad de las plantas (primavera y
verano).
- · Aminoácidos y Extractos de algas
Cuando una planta ha sufrido
por sequía, por plagas, por un trasplante, por un tratamiento con pesticidas
mal realizado, por ejemplo, herbicida, o por cualquier otro trastorno, puedes
aplicar unos productos llamados aminoácidos; esto le ayudará a superar el
trauma. También los extractos de algas
sirven como "recuperadores".
Los
abonos orgánicos como el estiércol aportan nutrientes a las plantas, pero en
poca cantidad y de manera lenta. Sus beneficios se refieren más como mejorantes
de la tierra al formarse humus, como suministrador de nutrientes.
Los
abonos químicos o minerales lo único que aportan son nutrientes, pero no humus,
y no mejoran el suelo en otros aspectos como hacen los abonos orgánicos, sin
embargo, enriquecen de minerales del suelo y las plantas disponen de alimento
en cantidad rápidamente.
El
momento de aplicación del fertilizante tiene un efecto significativo en los
rendimientos de los cultivos. Aplicando los fertilizantes en el momento
adecuado aumenta los rendimientos, reduce las pérdidas de nutrientes, aumenta
la eficiencia del uso de nutrientes y previene daños al medio ambiente. La aplicación
de fertilizantes en el momento equivocado puede resultar en perdida de
nutrientes, desperdicio de fertilizantes e incluso daño al cultivo.
El
exceso de fertilizante, en especial aquellos que tienen base química, pueden
dañar la salud de la planta e incluso matarlas. Las altas concentraciones de
los fertilizantes causan quemaduras, limitan la disponibilidad de algunos
nutrientes, causan marchitez y fomentan que las hojas se tornen amarillentas o
marrones.
Los
plaguicidas o pesticidas pueden ser de origen de síntesis química, biológica o
productos naturales, designados a matar, repeler, atraer, regular o interrumpir
el crecimiento de seres vivos considerados plagas. Permiten controlar la proliferación
de plagas y enfermedades de los cultivos y del ganado, así como reducir o
evitar las perdidas en la producción de alimentos y contribuir al control de
los vectores de diversas enfermedades. Es necesario destacar que su aplicación indiscriminada
y sin control puede ocasionar daños al ambiente; por ejemplo, el deterioro de
la flora y la fauna silvestres, la contaminación del suelo, de mantos freáticos
y aguas continentales y costeras, así como la generación de plagas resistentes.
El
uso y manejo incorrecto de los plaguicidas es peligroso para el hombre, lo cual
se puede manifestar por intoxicaciones de grado diverso y por efectos nocivos
que pueden presentarse a mediano o largo plazo, tales como carcinogénesis, teratogénesis,
esterilidad y mutagénesis.








