domingo, 5 de julio de 2015

Cosméticos.

Los cosméticos son productos que se utilizan para la belleza o higiene del cuerpo. Es habitual que se utilice como sinónimo la noción de maquillaje, que es el compuesto artificial que se aplica en el rostro para adecuarlo a la iluminación, ocultar imperfecciones o lograr una determinada caracterización.
Lo habitual es que los cosméticos se usen para lograr una apariencia más joven. Las personas con cicatrices o marcas de golpes también los usan para ocultar las heridas, mientras que los actores apelan a los cosméticos y al maquillaje para caracterizarse según el personaje.
Lo cosmético, en otro sentido, es algo accesorio o poco importante. Por ejemplo: “Las medidas anunciadas por el gobierno son sólo soluciones cosméticas, que no arreglan el problema principal”.
Los cosméticos ya se utilizaban en el antiguo Egipto. También eran productos comunes en la antigua Grecia y el Imperio Romano. La idea de utilizar productos para nuestra belleza corporal no ha cambiado desde aquellos tiempos. Al principio, se utilizaban productos de belleza con ingredientes peligrosos para la piel que a la larga traían serias consecuencias. Llegó un momento en el que se daba más importancia a los cosméticos que a la realización de actos tan sencillos como el lavado de la piel. Con el paso del tiempo esto ha ido cambiando.



Para nuestro rostro han existido durante muchísimos años 2 modas muy diferentes; conseguir una tez blanca o todo lo contrario, cuanto más morena mejor. Desde el año 1400 en adelante, blanquear la cara fue una de las prácticas más comunes. Esto siguió de moda hasta aproximadamente el siglo XVII. Una mezcla de carbonato, hidróxido y óxido de plomo era lo que se utilizaba. Estos componentes producían parálisis muscular e incluso la muerte cuando se utilizan varias veces. Fue sustituido por el óxido de zinc en el siglo XVII.
Por el contrario, a principios del siglo XX (en 1920 aprox.) lo que comienza a estar de moda es conseguir la piel lo más morena posible. Toda esta moda comienza cuando descubren a Coco Chanel tomando el sol en el barco del Duque de Westminster y todas las mujeres (pudientes, claro) de la época desean tener el color de piel de Coco.
Actualmente la mayoría de las mujeres usa cosméticos e, incluso, el número de hombres que los utiliza es cada vez mayor. Entre los distintos tipos de cosméticos, pueden mencionarse a las bases (que ofrece una apariencia más suave a la piel), las sombras y delineadores (para desarrollar una mirada más profunda) y el lápiz labial (que permite engrosar los labios).


Ahora nos centraremos en este último, el lápiz labial.
El cual es una barra pequeña hecha de una sustancia compacta y grasa que se usa como cosmético para dar color a los labios, y que generalmente va guardada en un pequeño estuche alargado.
No fue sino hasta muchos años después, cuando Cleopatra se convirtió en la suprema gobernante de Egipto, que las mujeres comenzaron a utilizar colores en sus labios. Antes de conocer a Marco Antonio, en el 42 a.C., ella disponía de esclavos que le elaboraban cremas a partir de la cera de abejas, aceites y de sangre de gatos sagrados, las cuales se aplicaba en sus labios. Al conocer a Cleopatra, Marco Antonio quedó tan impresionado por la exótica boca de la dama, que de inmediato ordenó a todas las mujeres romanas que la imitasen.
Actualmente la industria del maquillaje enfrenta el reto de utilizar ingredientes que sean amigables con el medio ambiente; se inventan nuevos colores y se procura que duren más tiempo. Las leyes que protegen al consumidor obligan a las compañías que los manufacturan a indicar en el empaque los ingredientes principales del producto, sin embargo, algunos aditivos se omiten para impedir que la competencia se robe la receta. Personas ya retiradas de dicha industria, indican que se han llegado a utilizar animales,  órganos humanos, polvo de meteoritos… entre muchos otros ingredientes secretos; todo ello para ayudar a las mujeres a lucir preciosas.
El labial es básicamente una mezcla de aceite, ceras y colorantes. Asimismo, se agregan a la mezcla protectores solares, sustancias hidratantes y antiarrugas, pudiendo elevarse el número de componentes necesarios para la elaboración del lápiz labial a 40. Todos estos componentes son colocados en agitadores, tanques provistos de paletas que van a mezclar los diversos componentes. Los colorantes, por ser una pasta dura, primero se pasan por un rodillo que los pulveriza, y luego se agrega este polvo a la mezcla que se va logrando con la totalidad de los componentes.
Aparentemente, el lápiz labial y el brillo de labios no solo le ofrecen una boca bonita, según un estudio reciente llevado a cabo por científicos de California, que plantean que esos productos contienen plomo, cadmio, cromo, aluminio y cinco metales tóxicos más.
La decoración en los labios data desde la época antigua, en Mesopotamia las mujeres trituraban piedras preciosas para decorar sus labios. Los egipcios utilizaban un tinte extraído de algas para teñir sus labios pero éste contenía iodo y un compuesto de bromo que causaba serios problemas de salud. El efecto brillo se lograba mediante una sustancia extraída de las escamas de los pescados.

Los pintalabios utilizan colorantes naturales como el óxido de hierro y también están compuestos por aceites y extractos de plantas y en este caso, además, de ceras. También se encuentran perfiladores de labios o brillo labial naturales.



Nosotras decidimos intentar crear nuestros propios labiales utilizando materiales no tóxicos, como la vaselina, la miel, colorantes, el aceite de coco orgánico y crayolas.
Nos dimos cuenta de que estos labiales se sienten mejor al contacto con la piel que los otros labiales, además, estos no nos dañan.



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